Nunca es tarde si se llega antes: Capítulo 4

En otro lugar, lejos de la morgue, un teléfono sonaba insistentemente. Una figura cetrina y corpulenta, vamos, de cuerpo lento, salió de la oscuridad y respondió a la llamada.

– ¿Sí?

– Buenas tardes. ¿El señor Cresporiano Céspedes?

Su semblante cambió de expresión. Nadie le llamaba por su nombre y apellidos si no era porque le esperaba un nuevo encargo.

– Sí, soy yo.

– Buenas tardes, señor Céspedes. ¿Tiene su ordenador conectado a internet?

Se vé que esta vez trataba con profesionales. La red era infinitamente más limpia y segura que una conexión telefónica.

– Afirmativo, estoy justo delante de el, 10-4. – En aquellas situaciones usaba jerga militar para afianzar su profesionalidad ante los clientes.

– Perfecto. ¿Tiene una conexión rápida?

– Afirmativo – En ese momento pensó que le enviarían fotos y videos de su próximo objetivo, de ahí aquel requerimiento. Se empezaba a impacientar, sabía lo que vendría a continuación…

– ¿Y le gustaría pagar menos por su conexión?

– ¿Cómo dice?

– Soy Vicente Jorge Wellington Garsía, del equipo Shastel, y estamos hasiendo una promosión en su sona. Usted ha sido elegido para contratar nuestra banda ansha de hasta 60 Gigas y no pagar hasta febrero del 2014 ¿le interesa? Además incluye router wifi con cafetera y un pollo de goma de obsequio.

Cresporiano se pasaba la mano por la cara, maldiciendo a Shastel y al telemárketing de los cojones, incapaz de articular palabra.

– Señor Céspedes ¿sigue ahí? Se ha quedado muy en quieto, ¿le sorprendió la propuesta?

Cresporiano tomó aliento y respondió.

– Te voy a dar dos opciones, Vicente Jorge: o cuelgas ahora mismo y dejas esta línea libre, y así salvas tu vida, o sigues tocándome los cojones y entonces yo te voy a buscar cabrón y voy a matarte a ti y a tu mujer y a tu descendencia y voy a matar a toda tu familia y a tus amigos y voy a resucitar a tus muertos para poder matarlos otra vez y no voy a parar hasta que esteis todos muertos y remuertos. ¿Le sorprendió la propuesta?

– Para nada, tenemos amenasas de muerte a diario, pero grasias por su tiempo, señor Céspedes.

– Voy a contar hasta tres… uno…

La línea comunicaba. Colgó. Y se cagó en su padre y en sus muertos y a partes iguales, en la comercial tetona que apareció un día por casa ofreciéndole anunciarse en la guia profesional del matarife mafioso y traficante y en la venta de bases de datos de clientes entre empresas.

Se fue al mueble bar y se sirvió un Gin-Tonic, con mas Gin que Tonic, porque aunque le gustaba el Tonic, más le gustaba el Gin. El teléfono volvió a sonar. Levantó el objeto y se lo llevó a su oreja, pero el teléfono siguió sonando. Soltó al gato que había cogido por error (llevaba varios Gin esa mañana) y levantó el auricular. Una voz con familiar acento le dijo desde el otro extremo.

– ¿Señor Cresporiano Céspedes?

– Afirmativo. Tengo ADSL, va de puta madre, no necesito alargar mi pene, no quiero viagra, soy socio del círculo de literatos, del club del bodega y no quiero apadrinar niños, gracias.

– Señor Céspedes, soy el nuevo secretario del señor “X”.

A Cresporiano se le vino el sudor frio. Un reconcome, un sinvivir, que le recorrió el cuerpo para hospedarse un segundo en su recto y salir liberado al universo en forma de flatulencia. Ya si llevaba zurraspa o no, ese tema lo vamos a dejar.

– S-s-s-sí, sí, soy yo, disculpe. Afirmativo. Breico-breico. Corto y culmen. – el espíritu del alcohol se mezclaba con el castrense en sus palabras.

– Tenemos un trabajo para usted. Encontrará un sobre con una llave en su buzón. Vaya al Mercadonia de la calle Corneta Soto Guerrero, y abra la consigna que coincida con el número de llave. Allí le esperan más instrucciones.

La línea volvía a comunicar. Cresporiano Céspedes colgó lentamente, apuró el Gin-Tonic y tras coger la botella de Gin (que le den por culo al Tonic) se tumbó en el sofá. Por fin un nuevo trabajo. Volvía a estar en acción. Llenó el vaso y bebió un largo trago, que casi le cuesta la vida porque se atragantó.

– Hay que ser gilipoyas para beber tumbado – se dijo, aunque sus palabras sonaron exactamente como “Hayfcélipoyapabebéumbaomieeeeeedda”.

Tras esto, se quedó dormido y tuvo un extraño sueño en el que un erizo le proponía que cambiase su seguro del coche, tras lo cual el entripaba al erizo contra la pared de una patada, pero el erizo volvía como nuevo una y otra vez. Despertó sobresaltado por el timbre del teléfono, y con una dolorosa erección producida sin duda por el placentero sueño. Contestó y empezó a ducharse en Gin, así que soltó la botella de Gin y levantó el auricular.

– ¿Shí? ¿Q-quién é?

– Buenas tardes, soy de nuevo Vicente Jorge Wellington Garsía, del equipo Shastel, le shamaba por si había cambiado de idea en las últimas horas.

– ¿Tuta tonto, shente? ¿No te disho que te mato, shente? ¿Tuquete, tuque te quiere buc-cá una ruina, shente?

– Veo que no le encuentro en buen momento, disculpe la molestia, señor.

Cresporiano colgó y durmió otro rato. Luego salió un par de horas, de vuelta cenó y se acostó temprano. A la mañana siguiente, fue al Mercadonia y recogió un sobre de la consigna, mientras dos mujeres conversaban a la salida del supermercado sin preocuparles la descongelación de las merluzas que portaban en bolsas.

– ¿Te has enterado? Si hija, la familia esa sudamericana que se mudó a mi bloque… todos muertos esta mañana, una tragedia traumática. Ha dicho Inés Ballauster en la tele que han sido Alvano-Cosovares. – decía una.

– O Alvano-Romina Poweres – contestó la otra.

Mientras abría el sobre, Crespuriano se felicitó por otro trabajo bien hecho. Pero la alegría se le disipó completamente cuando vió el nombre que estaba escrito en los documentos en el interior del sobre.

Quizás fuese un bocado demasiado grande, incluso para el, que usaba Corega Ultra.

¡CHA-CHAAAAN! del capítulo 4

Anuncios

7 comentarios en “Nunca es tarde si se llega antes: Capítulo 4

  1. El otro dia me llamó un argentino de orange, me tuvo escuchandole de hablar 3 minutos que me parecieron 15 y acabé con ganas de hacer lo mismo que este tio XD

    Mierda de telemarketing que nos han traido los guiris.

  2. Realmente, el telemárketing existe desde hace mucho, otra cosa es que circunstancialmente haya mas teleoperadores de una nación que de otra. Yo recuerdo una empresa en la que estuve que tenía a unas doscientas personas (casi todo tias, por cierto) haciendo telemarketing allá por el año 98 o así.

    ¿Que por qué digo esto? No busco congratularme ni hacer las paces con nadie ni resarcir posibles sensibilidades dañadas, simplemente lo hago porque sé que hay un nazi cabrón que lee nuestro blog de cuando en cuando y no me sale de los cojones que piense que somos unos racistas, xenófobos, que estamos de su lado o lo que sea, simplemente escribimos basándonos en nuestra experiencia. Si mañana me empiezan a llamar gente de, digamos, Huelva y me putean vivo, me va a tocar los cojones de donde sean, si españoles, franceses, árabes, blancos, negros, amarillos, hijos de la gran bretaña o del coño de su madre, voy a putearles aquí igualmente.

    Dicho queda, que luego hay mucho hijodeputa por ahí tergiversando.

  3. mapashito

    Cafetera y pollo de goma XD XD XD. Te ha faltado la típica conversación de si está satisfecho, muy satisfecho o poco satisfecho con su Jandepora recién adquirido. Odio cada vez que me llaman tipos de estos y me quitan de disfrutar de mi ocupación favorita: hacer croché con las manos en la espalda mientras veo el programa de Ana Rosa con un antifaz puesto y metido debajo del sofá contando pelusas en idioma sueco.

  4. Hombre, yo la frase de “Mierda de telemarketing que nos han traido los guiris” espero que se interprete literalmente. Le echo la culpa a los guiris, porque al parecer a los ingleses les encanta eso de que les llamen y les tuesten la oreja con ofertas absurdas, y no lo digo de oidas. Fueraparte, hasta que no empezaron los de opening a llamar a la gente a diestro y siniestro, no recuerdo que nadie llamase a mi casa a ofertarme nada.

    No le echo la culpa al argentino que me llamó dando el tostón. Bueno, solo lo culpo de hacer demasiado bien su trabajo 😀

    Y al nazi, o mejor dicho, al “patriota”, saludos y un buen apreton de huevos y patada en el sieso, por estulto y por molestar a un viejo amigo nuestro (ahora conocido).

  5. Si estamos de acuerdo, pero lo pongo porque como el “patriota” idiota no creo que tenga entendederas mas que para no cagarse encima (y ni siquiera eso), que le quede claro que aquí, radicalismos, los justos y necesarios, que efectivamente se elevan a la cantidad de NINGUNO.

    Bueno sí, de uno: la libertad de expresión.

    En eso si somos radicales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s