Cuento indeleble: El más trepidante relato de acción jamas contado

– ¡¡¡H50 para MAY100, H50 para MAY100!!! – El comandante Gutiérrez recibía un aviso. Estallaba la guerra. Gutiérrez, comandante -aunque a veces sentado- de la base aérea de Torrijón de Ardores, estaba al mando a distancia del batallón cuarto de la legión primera del tercio quinto B escalera izquierda, sólo su hermano Hernández estaba por debajo de él. Todo el escuadrón y parte del cartabón realizaron maniobras de despegue. Se encaminaban hacia su destino fatal.

Gutiérrez, militar ducho en ganchillo, bolillo y macramé, terminaba el sudoku, pues era de él, y no mío, durante el despegue:

– “Coño, otra vez igual, o es el 6 o es el 4. Putos japoneses. Si pudiera les cogía los ojos y se los achinaba, se iban a enterar de lo que es ver el mundo como si tuviesen al desagrabilísimo Tito Paco, es decir con el sol de cara. Suerte tienen que soy pacífico y no atlántico. Joder es que no lo puedo hacer todo a la vez. Tendré que luchar con midoku para no aburrirme”.

Hernández, en un arrebato, con pañuelo y rastas en la cabeza, trató de adelantarlo en la formación previamente acordada aprovechando el evidente descuido de su hermano con el doku. Pero Guti, que así lo llamaban en casa para alargar su nombre y que era más listo que un hippy perroflauta jugando al diábolo en la playa de Los Caños de Meca, aprovechó los gases acumulados en su aeronave y los expulsó consiguiendo un bonus extra en velocidad, llegando así al campo de batalla:-¡Un, dos, tres por mí, por todos mis compañeros y por mí primero!- exclamó Guti, con lo cual su hermano ya no se la podía mogar.

La contienda fue muy dura, los ancianos del lugar no recordaban algo tan heavy desde que Ozzy Osbourne jugaba a las palmitas con Elton John. Guti lo daba todo luchando por su patria. Fue llegar y casi no le dió tiempo a abrir la escotilla de los misiles. Los soltaba sin piedad, como zepelines. Desde aquella altura observaba como caían y rompían la tranquilidad de aquellas aguas del campo batallil. No podía aguantarse. Su deseo de supervivencia pasaba por expulsar aquellas bombas fétidas de su aeronave.

Tras varios minutos de agónica lucha, ni su hermano pudo ayudarle en algo que sólo podía hacer Guti. Estaba rendido pero a la vez reconfortado. Tenía tanto valor que podría volver a afrontar cualquier otra batalla que se le presentara. Es más, iba tan sobrado que hasta una vez soltadas las bombas se permitió el lujo de acabar el sudoku: -Joder si estaba claro era un 4!-. Aún debía seguir allí por si los rebeldes se sublevaban. Aprovechó para estirar la mano, coger el bote de Champú Johnsons Baby Camomila y se leyó hasta los ingredientes. Acto seguido levantó una nalga se limpió con suma delicadeza, se incorporó, se subió los pantalones y tiró de la cadena, no sin antes mirar el interior del water y observar la obra que había creado y pensó para sus adentros: -Si tuvieran ojos podrían ser hasta mis hijos-

Su hermano Hernández llevaba más de 20 minutos, 3 Qué, y un Qué Pasa esperando para mear. -¡¡¡ Guti, abre por tu madre que no me aguanto máááááss !!!

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35 comentarios en “Cuento indeleble: El más trepidante relato de acción jamas contado

  1. hola les quiero desir que si uno vusca un cuento de accion no lo encuentra por que solo hay cuentos de terro,suspenso,etcha y les queiero deisr que me dan lastima por que no pueden hacer un cuento de accion
    solo eso y ojala que cuando tenga mi ijo hayga un cuento porlomenos pero de accion

  2. ¡¡¡ Ostia, otro Hoygan !!!

    Está claro que no habla castellano, así que hagan apuestas: ¿Este en que idioma habla?

    A) ¿Etrusco?
    B) ¿Esperanto?
    C) ¿Estúpido?

    Y encima deja otro comment para despedirse… es que son entrañables.

  3. aniramita

    El nick era atolondra, de atolondrado, no alondra, singular de un grupo de aves pertenecientes a la familia Alaudidae, al que al mismo tiempo pertenecen los grupos de las terreras, las calandrias y las cogujadas. En fins, no seais críticos que más de la mitad de los gans no comentan y son de lo más soso que ha parío madre.

  4. Instrucciones de la terapia para calmarse el HOYGANISMO:

    1.- Métase el dedo pulgar de la mano derecha en el ano u orto.
    2.- Muévase de forma circular, intentando estimular en todo momento la totalidad del ojete.
    3.- Cantar de viva voz “La vida me engañó”, “Campanera” o en su defecto “A quien le importa”
    4.- Grabarlo todo y subirlo a youtube.

    Con esto, está demostrado que se calma la estupidez. Aunque no mucho.

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