Las desventuras desvestidas del Niño Monguer. El Niño Monguer va a la escuela

El niño Monguer

El Niño Monguer no anda, va en mochila. Mochila es un gran lagarto-dinosaurio de Janeiro que en vez de tener brazos tiene asas en las espalda y ruedecitas en vez de patas, o palante.
Cada mañana el Niño Monguer se despierta justo cuando termina de abrir los ojos. Se levanta de debajo de la cama y se viste al revés. Primero se pone los pantalones en la cabeza, acto seguido mea en un zapato. Luego mete al gato en el bolsillo de la camisa y por último, se pone unas castañuelas a modo de tapacubos. ¡Claro! Usa tapacubos porque tiene la cuca como una rueda de camión.
Le da un besito en el coño a su padre y se va andando hacia atrás hasta la parada del autobús, que es una bicicleta marca MORGAN DODACUI con 52 plazas en vertical, es decir, de abajo hacia alante.


El autobús lo lanza hacia la puerta de la escuela como el protagonista del PaperBoy, y así consigue entrar en clase de Matemáticas. Allí, Máticas perece de un infarto al corazón y es evacuada por Eva, la mujer del Jefe de Estudios.
Estudios es el empleado más explotado del colegio, tiene que trabajar cuando los demás emplean su tiempo en actos de ocio. Pero el Niño Monguer, como es un justiciero, le da a Estudios de comer a base de pellizcos en el lavabo y así la faena le resulta más grata.
Cuando el día acaba, la noche empieza, y el Niño Monguer se va a su casa montado en la chepa del jorobado del pueblo, el cual compró su chepa a muy buen precio en el Tajo Británico.
Al llegar al cuarto, en vez de quitarse la ropa, deja al gato dentro de un vasito de agua en la mesita de día, y tras ello coge el pelo que le que queda, lo saca hacia fuera cual Nancy Peinaditos de Lomo, y se lía en él como si fuera una bola de lana y duerme enroscado junto a la pata de la cama, que dice “Cuack!”

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4 comentarios en “Las desventuras desvestidas del Niño Monguer. El Niño Monguer va a la escuela

  1. Tienes razon, recuerdo aquellos años y no os pareceis ni en el blanco de los ojos. Y eso que ni te conoci a ti de pequeño ni te pareces a nadie con esa cara que tiene.

    Tres horas me ha costado recuperarme despues de leer el relato y poder postear.

    Saludos cordiales de Pedroflauta Parrado.

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