Las Aventuras de Beremundo Filorte. S02E02. “Guiris” (el capítulo mas largo jamás escrito en el que no ocurre nada relevante, 2ª parte)

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Anteriormente…

  • -¡Sir Francis Younghusband Tramelier-Firetongue-Smithsonian!
  • -¡Puñetero bastardo pelirrojo!
  • -Como iba a olvidar a este cabrón…
  • -Atento Carboneras…
  • -¡Amigo Crúspidos! Encantado de volver a verle…
  • -La ruta del… papo.
  • -¿Hablamos de negocios?
  • -¡Bingo!
  • -¡Me cago en los muertos del Rey Ricardo!
  • -Montar una expedición para coronar el Everest…
  • -Nos podrian venir bien sus servicios…
  • -Me tendrian que pagar para verte la cara todos los dias.
  • -En putas y cerveza, supongo.
  • -¿Quereis unas yemas de Santa Teresa?
  • -Nosotros cinco y uno mas, el porteador.
  • -Creo que viene de camino…

2ª Parte

La frase de F. Younghusband cayó sobre The Smelly Fish como una maldición. No habia pasado ni medio minuto a los veintinueve segundos después cuando, un camarero, tres viejunos y varios marineros flatulentos cayeron al suelo desvanecidos. Dos borrachos presas del pánico se tiraron a la calle atravesando las cristaleras mientras proferian gritos infrahumanos, con lo que Beremundo pudo ver al fin el local de alterne de la acera de enfrente.

-Dios beddito… ¿QUE DIABDOS ES ESE OLOD?- Dijo Miguel Crúspidos con las lagrimas saltadas y un pañuelo en la nariz.

-El porteador, que se dirige hacia aqui. Calculo que le deben faltar 5 minutos. No os preocupeis, solo es desagradable los 15 primeros dias, luego tienes las pituitarias muertas y ya te da lo mismo.

-Yo no huelo nada, Younghusband.

-Tu que vas a oler, Beremundo, si perdiste el olfato por culpa de tu madre.- Le dijo Barnasufio, tapandose la nariz con dos cabezas de ajos mientras pelaba unas cebollas para la cena y soltaba unos lagrimones como pelotas de fútbol, que unos niños ingleses de aspecto repelente, como todos los niños ingleses, usaban para jugar mientras no paraban de chillar con un tono y volumen insoportables. Aquello parecia un apartamento de la costa en temporada alta.

Tras cinco minutos de angustioso hedor, desmayos e histeria, entró por la puerta una figura de aspecto tenebroso. Un jorobado vestido de negro, con capucha y ojos saltones se dirigia hacia la mesa de nuestros amigos a paso firme.

-Clop-clop, clop-clop.- El jorobado iba haciendo el ruido de sus pasos con unos cocos.

-Hola Francis y compañia…- Dijo lanzando una mirada que parecian dos, ya que era bizco, y que heló la sangre de nuestros alegres amigos. Parecía que todo le divertia, ya que tenia una sonrisa permanente en la cara, lo que añadia aun mas siniestrabilidad a su ya de por si siniestro aspecto.

-Caballeros, les presento a nuestro portea…

-¿Cual es su nombre, joven?- Inquirió Beremundo, regocijandose por cortarle el rollo a F. Younghusband, cuyo bigote aleteaba en señal de mosqueo.

-Me llamo Ignacio Gabriel Ortiz Remolledo, pero todo el mundo me dice Igor. Ya sabe usted que aquí gustan mucho de motes y abreviaturas. Fijese mismamente en el rey, que se llama George Frederick Ernest Albert y le dicen Jorge, Jorgito para los amigos.

-Pues su nombre es mas largo que usted.- dijo Beremundo con sorna, que ya iba por el segundo paquete de yemas.

-La cuca la tengo mas larga que el nombre. ¿le gustaría verla?- replicole Igor con mirada distraida y describiendo una parábola con la cabeza, como siguiendo una bolea en un partido de rolangarrós. En el pub se hizo el silencio y los clientes que aun quedaban en pie huyeron en desbandada al grito de “!Que se abre la bragueta!” y “¡El apocalipsis!”.

-No es necesario, creo que aqui todos queremos llegar a viejos. Y haga el favor de no echarme esas miradas inquietantes, que no se a que ojo mirarle.

-Cualquiera de los tres es bueno.- Le dijo a Beremundo mientras frotaba una mejilla contra su manga.

El primer encuentro de Beremundo y Igor
Instantanea del primer encuentro de Beremundo y Igor.

-Oiga, además de jorobado y bizco es usted muy desagradable.

-Si le digo que en realidad no estoy jorobado… ¿se imagina lo que cargo al hombro bajo la ropa?

-Si me disculpa…

-Bueno, si quereis dejar las intimidades para luego- dijo F. Younghusband mientras se cepillaba el traje a bigotazos – hablamos de negocios.

-¡Me parece estupendo! ¡Venga, venga!.- Beremundo se habia escondido de un salto detrás de la barra, emulando a John Wayne, primo de Bruce Wayne, que por otra parte en su puta vida habia saltado detrás de una barra de bar, al menos que yo sepa, que no he visto ni una pelicula de John Wayne y aquí estoy.

-Bien, entonces ¿estariais interesados en participar en la expedición?

-¿Def pfuanto eftamof haflando?- Miguel Cruspidos apartaba los pelos del bigote de Younghusband, que le daban en la cara debido a la corriente de aire que entraba por las cristaleras rotas. Tal era la corriente que alguno de los borrachos que se tiraron a la calle volvieron a entrar volando y siguieron consumiendo.

-Pues si hacemos la ruta a través del mediterraneo hasta Turquia, os corresponderia esto.- Younghusband le acercó una nota a Miguel escrita con plastidecor naranja y caligrafia inglesa. Preciosa.

-La-leshe-puta.

Beremundo se caló una gorra de Errol Flynn, y colgandose de la lampara del pub, cayó al lado de Miguel con los brazos en jarra.- Jum… estupendo, estupendo, nos interesa. Supongo que nos dareis la mitad por adelantado y esas cosas que se suelen hacer en estos casos…

-Claro, claro. Si os parece bien, podriamos salir mañana temprano. Igor irá delante con el equipaje y nosotros llegaremos con el dinero para partir.

-Trato hecho.- Beremundo y Younghusband estrecharon los bigotes, como era costumbre entre caballeros bigotudos.- Bueno, ya es bastante tarde, asi que Barnasufio y yo nos volvemos al barco. Miguel, nos vemos mañana a primera hora. Dame un abrazo hombre.

-Bueno, pero sin mariconadas.

-Y menos delante del jorobao que se pone farruco. Venga, hasta mañana. Señores, nos vemos en el puerto. Que pasen buena noche.

-Y mas buena que podria ser si tu quisieras, pirata.- Le dijo Igor a Beremundo, que salió de alli poniendo pies en polvorosa y el culo en la taza del vater al llegar al barco, por aquello de que la incertidumbre y la perpectiva de aventuras le soltaba la barriga.

La Dorada 3ª
La Dorada 3ª. Interpretación Artistica conforme
a la descripción de Beremundo Filorte.

A la mañana siguiente La Dorada 3ª era todo un hervidero de actividad y de moscas, ya que los retretes estaban atrancados. La alegre tripulación ultimaba los preparativos antes de partir hacia Turquia. Anastacio Tralarí estaba espectante en su puesto de vigia, mirando hacia al mar con su catalejo al que no le habia quitado la tapa de la lente. Pero eso a él poco le importaba. Unos minutos despues, algo llamó su atención.

-¡Capitán! ¡Creo que los retretes se han vuelto a atorar! ¡Me llega la peste hasta aqui!

-¿Que dices vigia? Yo no huelo nada.

-Nosajodio el sabueso…- Dijo por lo bajinis. – De verdad Capitán, mire a ver que estoy empezando a marearme del olor.

-¡Beremundo!- Miguel Crúspidos subia por la pasarela con una bufanda puesta alrededor de la cara.

-¡Miguel! ¿Listo para partir? ¿Y que haces con eso en la cara?

-Esto es para…- No le dió tiempo a terminar la frase. Anastacio le cayó encima desde su puesto de vigia en la parte superior del mastil, totalmente desvanecido.

-¡Miguel! ¡Anastacio! ¡Echadme una mano que ha habido una desgracia!- Pero nadie respondió. La mitad de la tripulación estaba tirada en el suelo como Anastacio, la otra mitad asomada a babor, estribor, proa, popa y cubos de fregar, echando la primera papilla.

Anastacio Carboneras salió de la cocina con dos pepinos en las fosas nasales y una hoja de acelga a modo de mascarilla.- ¡Madre mia! ¿pero como ha sido esto? Llevemoslos a los camarotes a ver si se recuperan.

-Miguel está gordo como una nutria, entre los dos no vamos a poder con él. ¡Farnaco!

Farnaco Praliné se paseaba por la cubierta tomando buena nota del inventario del barco, suministros y demás. Una vez que hubo terminado tiró la libreta por la borda y empezó de nuevo. Siendo el mas cabal de toda la tripulación y como se le iba la pinza facilmente, decidió que lo que estaba oliendo eran croquetas recien hechas, y no algo semejante a una tonelada de añejo del puchero rebozado en mierda y gratinado con queso roquefort del que lleva gusanos. Y es por ello que no se puso malito.

-¿Si? digame capi.

-Vente a echar una mano. Vamos a llevarlos a los camarotes mientras se reponen.

-Ostia. ¿Le ha caido encima? Menos mal que el puesto de vigia está a dos metros porque a Anastacio le daba vértigo, que si no se matan los dos.

Tras dejar a los accidentados volvieron a cubierta. Beremundo oyó un sonido escalofriante.

-Clop-clop. Clop-clop. – Igor venia subiendo la pasarela, cargando en la joroba (¿era una joroba?) con todo el equipaje de los ingleses. Su espalda parecia la furgoneta de un marroquí en la operación paso del estrecho. Bueno, casi.

-Buenos dias por la mañana. Veo que me estaban esperando.- miró a su alrededor viendo el vomitante espectaculo. -Desde luego… qué delicaditos son algunos… ¿Donde dejo el equipaje?

-Alli al fondo está la entrada a la bodega.- señaló Farnaco tirando el lapiz en dirección opuesta.

-Ah, muy bien.- Igor hizo un gesto como de frotarse los huevos durante diez segundos y el equipaje salió despedido de su joroba, describiendo una parabola perfecta hasta entrar por el hueco de la bodega.- Ya está. Listo.

Nuestros amigos aun no salian de su asombro cuando Igor se puso a trepar por los mastiles del barco hasta encaramarse en el punto mas alto, subiendose en la misma punta como si fuese una gargola. La cara ya la tenia, solo le faltaban los cuernos.

-¡Muy confortable este camarote, gracias!.

Foto real de La Dorada 3ª
Foto real de La Dorada 3ª

En ese momento llegaban los ingleses. Cinco tios con cara de carajo subian por la pasarela con parsimonia, pero como no habia pagado el pasaje la tiraron por la borda.

-¡Buena mañana! Hace un tiempo estupendo para salir de viaje. ¿Que tal, Firolte?

-Bien, bien. Miguel está en su litera, un poco indispuesto. Le ha dado una bajada…

-Debe ser de la emoción por el viaje. Bueno, como acordamos aqui está la mitad del dinero por adelantado.

-Estupendo.- Beremundo se guardó las libras bajo la gorra y se la enroscó. La tripulación ya se estaba recuperando.

-Curiosa chalupa tiene usted. Curiosa.- dijo Carapolla, lanzando un gargajo que agujereó dos cubos metalicos y partió una fregona.

-Eh, aqui nada de gargajos o me cago en to lo que se menea. Si quieres escupir, apunta fuera.

-Vale, vale…- dicho esto lanzó otro de los suyos en dirección al puerto, matando a todos los ocupantes de un autobús del inserso que habian venido a hacer turismo sexual en Wellsinfor Hamiltown Brannaghaus (de ahora en adelante Wellsinfor Hamiltown Brannaghaus). Tal era la fama del “Pole in the Hole” y su 2×1 en rodilleras/homenajes/lavativazos.

-Bueno, ya estamos todos. ¡Filastro! ultimad los preparativos para partir.- Beremundo desplegó una carta de navegación.- Vamos a Turquia, asi que to tieso pabajo y luego al llegar a esta esquinita del mapa giras a la izquierda y luego pasas entre estos dos picos. Y ya pasamos por debajo de la bota esta y hasta aqui que pone Turquia. Aqui tener cuidao que por el camino hay como unas mijillas. ¿O será que el mapa está sucio?

-No Beremundo, eso son islas…

-Ah… vale vale. ¡Venga, en marcha muchachos! A ver, Gaudencio. Acompaña a nuestros pasajeros a sus camarotes.

-Si capitán.- Gaudencio Piscolabis era el encargado de la sala de máquinas, pero como La Dorada 3ª era un barco de vela, estaba todo el dia ocioso y se dedicaba a criar mocos silvestres en lugares oscuros. Hasta el momento no habia florecido ninguno, quizá por la ausencia de luz solar o por la irritante tendencia de los mocos a secarse.

Criadero de mocos
Detalle de uno de los criaderos de mocos silvestres

 

-Voy a ver que tal se encuentra Miguel. Llamadme si llegamos a la esquinita del mapa.

-Beremundo, que vamos a tardar unos dias en llegar, que un centimetro del mapa son muchas millas…

-Ehm… no me aviseis, ya vengo yo si acaso…

Miguel Crúspidos estaba ya consciente, tumbado en un camastro.

-¿Que ha pasao Beremundo?

Fin de la segunda parte

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4 comentarios en “Las Aventuras de Beremundo Filorte. S02E02. “Guiris” (el capítulo mas largo jamás escrito en el que no ocurre nada relevante, 2ª parte)

  1. mapashito

    La llapo en vinegar!! Esto tiene más personajes que Falcon Crest en agosto. Precioso el detalle del criadero de mocos. “La cara de gagggola ya la tenía…” jajajaja, eso me ha matado. Le voy a tener que regalar a Beremundo un lector de mapas MORGAN DODACUI Expert Edition.
    Illo, de puta malder, ahora el sábado lo veo de otra forma :D:D, delicatesen!. Weno, me voy al puerto a ver si veo a Willseeworld.

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