Cuento indeleble: El hombre que se caía hacia arriba

Era este un hombre curioso.

Tenía dos piernas, dos manos, dos brazos, vamos, como todo el mundo, dos ojos, una nariz, dos cerebros, una hipoteca, en fin, lo normal.

Este hombre vivía… bueno, malvivía.

Bueno, realmente tenía un duplex en la Costa Bravida, que se le ponía chula a la más mínima, pero como era pobrísimo, o más que pobrísimo, era Paupérrimo, porque saca a pasear la mascota de Pau, por lo cual recibía un pago en croquetas Friskis, que son la comida del gato al que le gusta Star Trek.

Pero como decía era pobre, y se trataba de un duplex de una planta en chabola.

Eso sí, la pared de la chabola estaba hecha con paquetes de cereales Trostris, así que el tio estaba hecho un tigre de bengala, y claro, cuando iba al fútbol resplandecía con luz propia y al final acababa decomisado por las autoridades pertinentes, que nunca hacían preguntas fuera de lugar.

La primera vez que este hombre, de nombre propio Mangurrio Fillispes y de nombre ajeno Juan Antonio de las Calzas Veredes Sancho, la primera vez digo que Mangurrio se cayó hacia arriba fue en una excursión del inserso para imberbes que hizo al zoológico de pulgas de pan de molde. Una pulga con ganas de coña le hizo cosquillas con una pluma en las fosas nasales, y del estornudo, Mangurrio comenzó a elevarse por el aire, mostrando al mundo que se podía caer hacia arriba.

En aquella ocasíon, un vendedor de globos en quiebra, ya que lo que vendía eran muestras gratuitas de condones rellenadas con helio, que es una mermelada buenísima, digo, como el vendedor no tenía un duro, no les metía nada, ni mermelada ni aire ni nada, así que los globos pesaban menos que el aire, que ya es algo.

Mangurrio se agarró como se agarraría un condenado en el cadalso a un último cigarrillo de mármol, y al final el vendedor, que era de procedencia rural bruta, tiró hacia abajo empotrándolo en el suelo por la parte del pescuezo, por lo que Mangurrio se desvaneció.

Pasó unos años desvanecido, sólo para materializarse en un espectáculo de magia e ilusionismo que estaba haciendo Antonio Blaque, que se quedó loco de la cabeza de arriba, y desde entonces se hizo inteligente de menta.

O mentalista, ya no me acuerdo.

El caso es que Magurrio del Alto Estandin, que así le llamaban en el trabajo, tuvo otros percances, siempre sobre techado, por lo que no tuvieron demasiada relevancia, aunque el si experimentara una elevancia sobre el nivel del mar nuestrum.

Mangurrio, ya conocido como el hombre que se caía “parriba”, conoció en una boutique de cadenas y bolas de fantasma (Mangurrio pensaba lastrarse para no elevarse cada vez que estornudaba o se peía) a una muchacha de buen ver, porque no tenía dioptrías ninguna, con la que tuvo la siguiente conversación:

– ¿Tu qué? – dijo Mangurrio.

– Yo ná – dijo ella.

– Pues entonces está todo dicho.

– Amén.

Y se casaron por el rito del técnico mecanicodentista.

Cuando eran ancianos, un día, Mangurrio le dijo a su señora, que se llamaba Maria Flora de la Manteca Colorá:

– Flora, Flora, podíamos probar eso del sexo, que llevamos ya unas décadas casados y yo cuando me pongo palote me acuerdo de los escaparates de las tiendas de corsés.

– Vale, Magurrio mio, que yo cuando me pongo jaca me entran unos calambres por las ingles que…

Y se tiraron entonces al suelo de la terraza, que estaba cubierto con una manta paduana color diarrea, y empezaron a retozar, a revolcarse, liándose en la manta, tanto se liaron, que al final parecían un tubo marrón. Entregados a sus bajos deseos, no notaron que se asomó a la terraza el gigante verde, que estaba hasta el mismo carajo de comer maiz todos los días, y que exclamó:

– ¡Coño! ¡Un tigretón!

Y cogiéndolos sin contemplaciones se lo comió de un bocado.

Así fue como vivió y murió Mangurrio de las Estepas Mantecosas, hombre de provecho.

O al menos, al gigante, le aprovechó.

Anuncios

2 comentarios en “Cuento indeleble: El hombre que se caía hacia arriba

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s