Al sever

A veces ognet la impresión de que oel y osneip palabras completamente al sever. No sabría describirlo neib, pero me asap constantemente.

Tú dirás, etneilav gilipollez. Pues sí, o pues no, que caiga un norrapahc. ¿qué salbah ruso?, ¿quechua? ¿monguerenés?. No, mi amoidi se malla alsever. Bloha alseverés, Soy alseverino (sin rima).

Mi ejaugnel tiene varios dialectos:

-Pones la palabra al sever letra por artel. Es el sam utilizado ertne lo puristas

-Pones la palabra al vesre abalis por balasi. Es el más odasu a pie de lleca

-O pones la arbalap como te salga de los jocosne. Sobre odto utiziloda arpa crienprat labrapsa en xetost condifenliaces.

-Y ya eñ ulitrmno teminor es cuiando escribes muiy rapoido con tu tyerclkado y no dasd uni una y ceerees quews estas habskdsndo al swever pero en riealidad esres un soyapa de dodacui

Depende de dónde lo leas y moco lo sael,  y si no te atsug, … ya sabes…

A La Hoguera. Programa del corazón (las nueve y media de la noche cariño)

Estamos en cabecera, cinco, cuatro, tres, dos, uno yyyyyyyy dentroo!!

Bienvenidos señores, me llamo Jaime Campurriano, soy adicto a una conocida marca de galletas y les invito una noche más de viernes en Antena DesasTres, tu cadena enemiga, a nuestro programa A La Hoguera, que como ustedes saben es el único espacio televisivo donde pueden mandar a las cálidas brasas de nuestra gigantesca pira a los famosos y personajes del corazón que más detesten o desteten (los que hayan dejado de tener tetas o beber de ellas, claro).

Hoy tenemos como colaboradores para fregar el plató y como voluntarios para meterles pepinos pequeños por el culo (seguro que esto último le gusta a alguno de ellos) a los siguientes periodistas rosas, llamados así porque siempre vienen vestidos de verde pistacho y se confunden con el Chroma:

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Mancheusted City. La ciudad sucia.

Era mi primer vuelo en avión. No había pasado más frío en mi vida, llegué a pensar que los sistemas de calefacción del aparato habían dejado de funcionar. Más tarde supe que no fue así, sino que nunca habían empezado, puesto que no existían. Los dedos, aunque aturdidos por la bajada drástica de temperaturas, todavía podrían servirme para tocar cumpleaños feliz en el piano. Cuando bajé a la pista noté que mi cabello iba un poco despeinado, era como si Llongueras y Paco Porras se hubieran enzarzado en una pugna estilística por ver quien peinaba peor. Seguir leyendo “Mancheusted City. La ciudad sucia.”

Conversaciones Onanistas

Conversación onanista: Dícese de aquel parlamento entre dos o más personas cuyo fin no es otro que hacerse una paja mental para pasar el rato. Necesita de unas palabras clave (key words) o palabras de comienzo (beginning words) para desatar la locuna en el cerebro (crazy jander).

Conversación onanista entre Satanick y Mapashito titulada: Escalera no traigas que mi marido es pintor

Palabras clave: Rabo. Nabo. Bano. Borra. Roba

Te recito una poesía marca morgan que si la lees al revés vas a perder tiempo:

Róbame el rabo con un nabo en la boca.

En el barro un rabo.

La goma borra el rabo envarrado.

La v es de goma.

– Hombre, una uve de goma. ¿Eso con qué se escribe?

-Con uve de goma, hijo mio. Es más, se escribe con mi nabo, que ser no es de goma, pero borra ceretes. Mas debes saber que Minabo era un excelente pintor japonés, tan bueno tan bueno, que todo lo que ganaba se lo daba a su madre y además pintaba con fuagrás, o foie-gras, o ofú, agrá. Seguir leyendo “Conversaciones Onanistas”

Cuento Indeleble: Agente 0P7. Licencia para rapar

Era una furgoneta de color negro. Bueno, digamos, que negro no era su color. Era blanca, más blanca que la leche de una osa y un oso polar juntos. Esta pequeña diferencia cromática me suele suceder de vez en cuando, sobre todo cuando mis ojos se esconden bajo los pellejos esos que tenemos con pelos en sus extremos. Intento ver las cosas con los ojos cerrados y ¡claro!, lo veo todo negro. Y de ahí que confunda los colores.

El vehículo en sí no decía nada. Y no es porque los vehículos a motor no hablen, que no lo hacen, pues yo todavía no he oído hacerlo a ninguno. Como mucho un hihihihi brrrruuum, bruuuuuuuuuuuum, bruuuuuuuuuuuuuum, al encenderse el motor. Es como un buenos días pero dicho por un artefacto inanimado. Y no están inanimados siempre, sólo los días impares. Se animan también cuando les pisas el acelerador. ¿Y que es un acelerador? Pues es un hombre o mujer o robot que se dedica en su labor profesional a hacer o fabricar leras, como su propio nombre indica, pacifica y atlantica.

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Yo no leo, yo tigro

Efertivamelte, esta es una de las frases más dichas por la gentuna adolescente de este país, según un reciente infosmel. La gentuna, sea joven o viejuna, no lee. Y es que es verdad, pues yo tampoco leo, yo tigro. Y no un tigro cualquiera sino uno de bengala. La custura (que siempre se esconde bajo el dobladillo de la camisa) audiovisual nos está reconcomiendo las neutronas. El messenger, los móviles, y la vecina del quinto cuando se pone en pelotas cerca de la ventana a cambiarse de ropa, están empeorando nuestra lengua. Estamos peldiendo palabros, nuestro lenguaje se hace cada vez más pobre. Tanto, que no tiene ni para comprar un chicle en un kiosko, que es el sitio donde venden chicles para pobres.Ya para decir perro, utilizamosla palabra can, que es más corta, y que dicha dos veces, nos imaginamos a séis perros con ligas bailando en el Moline Rouge. Tenemos que ampliar nuestro vocabulario. Para eso a este nuestro blog se le encomendó la creación del Dicciobauer de las Palabras Falsas. Ya que las palabras se nos olvidan en nuestro cerebro, celebremos la venida de otras nuevas cargadas de surrealismo puro con Pedigree Pal, SECAM o NTSC

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Cuento indeleble: Suelo caca

-¿Que pasaría si ahora dejo de respirar? A ver, cojo aire aaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh. Finflo flos flofletes. Afuanto la fresifirafión. Jkuuuuu kuuuuuuuju cof coof cof cof.-

Pedro Gadicto empezó a toser como un condenado, pues toser sin denado todavía no sabía hacerlo. Quería quitarse la vida, lo poco que le quedaba, ya que era un toxicómano perroflauta con más suciedad que el rabo de un oso. Llevaba así tres horas, tirado en la calle. Antes su vida no era así, moraba en una gran morada de color junto a un perro cantaor, y junto a su criada, una pornochacha de 93 años.

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